CORRER PARA CURAR LA MENTE

4/12/2019

Xavier participará en su séptima Marató de Barcelona con una enfermedad mental. “Es la mejor medicina”, dice este atleta que hace unos años debía correr las carreras acompañado.

Lucha contra una enfermedad invisible. No se ve a simple vista. Incluso hay gente de su entorno cercano que no sabe que la padece. Pero la tiene. Y la sufre. La suya es solo una más de entre la amplia gama de afecciones de la salud mental.

Antes no podía salir de casa si no iba acompañado. Y cuando se animó a correr alguna carrera necesitaba que algún amigo estuviera a su lado todo el rato. Se agobiaba con la gente. Por suerte, hoy ha superado esta angustia. Y el running ha tenido mucho que ver en ello.

Su enfermedad mental le impide trabajar. Una lástima porque, con 44 años, se siente con más energía que nunca. La parte positiva es que tiene tiempo para entrenar y sentirse feliz con lo que hace. “El deporte es la mejor medicina”.

No es tan fácil ‘salir del armario’ y decirle al mundo entero que padeces una enfermedad mental. “La sociedad no acepta del mismo modo mi enfermedad respecto a otras más conocidas y más visibles en nuestro día a día”. Pero lo cierto es que las enfermedades mentales son cada vez más frecuentes.
 

Una vida llena de obstáculos
No ha tenido una vida fácil. Y las lesiones graves también se han cruzado en su camino. Hasta el punto que le operaron la rodilla y el médico le dijo que no podría volver a correr en sus entrenamientos con el mismo volumen e intensidad. Por ello su vida es una carrera de obstáculos que ha ido superando.

Pese a su patología ya ha corrido seis maratones de Barcelona. Y el próximo 15 de marzo volverá a estar en la línea de salida de la Avenida María Cristina.  “Tener este objetivo me hace sentir vivo y motivado. Y poder disfrutar de ese día junto a mi mujer y mi hija”.


“Todos los corredores somos iguales el día de la Marató”
Calcula que llegará a la meta cuando su reloj marque sobre las 3 horas y los 45 minutos. “Me sentiré ganador por poder estar un año más en la línea de salida”. Y lo más importante lo resume en una frase. “Todos los corredores somos iguales ese día”. Cada uno con sus luces y sombras, con sus alegrías y problemas. Pero todos iguales ante el desafío de una maratón.

Su entusiasmo y determinación parecen no tener límites. El pasado mes de octubre completó su primer Ironman (3.800 metros de natación, 180 kilómetros de bici y 42 de carrera a pie). ¡Y lo terminó en menos de 11 horas! Paró el crono en 10:47, una marca que tiene un mérito enorme. 

A modo de conclusión, Xavier quiere aclarar que “no me siento especial ni un ejemplo. Todos tenemos nuestros problemas. Es lo que me ha a tocado vivir y tengo que tirar adelante”. 

Su próximo reto será la edición número 42 de la Zurich Marató Barcelona. Cuando llegue a meta habrá dado un paso más hacia su felicidad y sumará otra batalla victoriosa contra su enfermedad mental.

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